Mi actividad profesional en el sector comienza en el año 1998, cuando fundamos Tarsa. Una empresa de relaciones públicas y comunicación pionera en la provincia de Alicante. Y digo pionera, porque hace 20 años nadie había oído hablar en la provincia de lo que eran las relaciones públicas. Sin embargo, hoy en día no entenderíamos un plan de negocio que no contemple estrategias de relaciones públicas y comunicación.
Yo estudié periodismo, y estuve trabajando en distintos medios de comunicación, radio, prensa y televisión. Dando vaivenes de un sitio a otro durante unos años, sin encontrar algo estable. Durante este periodo surgió la idea de poner en marcha la empresa y me subí al carro. Me gustaría señalar que, aunque muy relacionadas, la publicidad y las relaciones públicas no son exactamente la misma cosa. Mientras que el objetivo de la publicidad es conseguir una reacción por parte de su público objetivo con respecto a un producto o servicio, las relaciones públicas buscan crear opiniones o fortalecer los vínculos existentes entre el emisor del mensaje y el receptor.
Cuando montamos la empresa nuestros referentes estaban en Estados Unidos, ellos fueron los pioneros en el manejo de las relaciones públicas. La figura más importante, sin duda, es Ivy Lee, sus trasgresores métodos son una referencia para todos los que nos movemos en este mundillo. Fue en 1906 cuando Lee, junto a George Parker, un agente de prensa, crearon ‘Parker & Lee’, una empresa pionera de las Relaciones Públicas. La labor de Parker se basó en aportar contactos, mientras Lee puso en marcha la creatividad. Un paso fundamental que marcó un antes y un después, y que fue el principio de una nueva era en la comunicación, una nueva manera de ver y trabajar con la información.
Los primeros años fueron duros como todos los comienzos. Comenzamos a llevar nuestros primeros gabinetes de prensa, a organizar pequeños eventos. Poco a poco, y el boca a boca de públicos satisfechos fue ampliando nuestra cartera de clientes. A lo largo de los 26 años en los que Tarsa lleva desarrollando su labor profesional en el sector de las relaciones públicas y la comunicación han sido muchas las personas que de una manera u otra han formado parte de nuestra historia.
Los clientes más importantes, evidentemente, fueron los primeros, porque ellos confiaron en unos jóvenes recién salidos de la universidad, que tenían mucha ilusión y poca experiencia.
Esta es una batalla que todavía está por ganar, en las empresas de comunicación o agencias de publicidad, a las mujeres les afectan varias cuestiones: la falta de reconocimiento laboral, la brecha salarial, la falta de conciliación, y el agotamiento mental. Todo esto es un cóctel que hace que, a pesar de la valía de muchas mujeres, estas no lleguen a liderar la creatividad y sean figuras mayoritariamente masculinas las que destaquen en este ámbito.
Desde mi punto de vista la conciliación sigue siendo el principal reto a superar en nuestro sector, y en nuestra sociedad en general. Recientemente he leído un estudio realizado por Más Mujeres Creativas que dice que un 76% de los hombres creativos con hijos los lleva al colegio casi todos los días, sin embargo, sólo un 19% los recoge. Esta cifra contrasta notablemente con el 40% de las madres creativas. Y es que por mucho que queramos ver las cosas de una manera diferente, el peso de la crianza influye, y mucho, en las jornadas laborales y en la carga mental.
Las cifras hablan por sí solas, el 93% de las creativas sufre la carga mental de la crianza, en contraposición al 61% de los creativos. Sin duda, hay que seguir luchando para conseguir mejorar y adaptar los horarios para tener una mejor conciliación entre vida y trabajo. Estoy convencida de que esto no sólo va a beneficiar a las mujeres, sino que va a favorecer a todos los trabajadores.
A lo largo de nuestra historia hemos diseñado y organizado numerosas campañas para reivindicar el 8 de marzo, sin embargo, creo que no podría destacar ninguna, ya que todas me parecen importantes y sobre todo necesarias. Lo que sí quiero destacar es la filosofía que aplicamos desde Tarsa a todos nuestros proyectos, que es defender y trabajar por la igualdad entre hombres y mujeres. Respetando y defendiendo la identidad de género de las personas y su orientación sexual. Nuestros equipos de trabajo son heterogéneos y estamos firmemente convencidos de que la diversidad enriquece y siempre suma.
Pienso que los niños son el futuro y por eso me gusta la campaña ‘Y tú, ¿qué quieres ser de mayor?’, en ella se muestran estereotipos de género desde la infancia a la hora de elegir profesiones para su futuro. Es una campaña de sensibilización de la Liga Española de la Educación y la Cultura Popular, producida con TekilaMovies y financiada por el Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad.
Es sencilla, reveladora y sincera como sus protagonistas, los niños siempre lo son. Nos envía un mensaje fundamental: educar en igualdad es el primer paso para combatir la violencia de género entre adolescentes y jóvenes. Me gusta por su simplicidad y su realismo, es un reflejo de lo que estamos viviendo en estos momentos, y nos indica el camino que debemos seguir.
Desde mi punto de vista lo más importante es que los profesionales de la publicidad y en general de la comunicación, estén debidamente concienciados y preparados; que sean conocedores de la responsabilidad e importancia que tiene su trabajo. Una labor que debe transmitir los valores de igualdad y tolerancia entre hombres y mujeres, el respeto a los mayores y la defensa de la infancia y de la vida en general.
Una publicidad igualitaria tiene y debe de representar a las mujeres en toda su diversidad y empoderamiento. Tiene que ir más allá de los estereotipos y los roles patriarcales tradicionales, para de este modo acabar con el sexismo. Todavía queda un arduo trabajo por hacer. Debemos evitar por todos los medios la publicidad sexista, porque esta perjudica tanto a las mujeres como a los hombres y fomenta las desigualdades, que están en la base de la violencia machista, el acoso, la explotación sexual y la discriminación por sexo en puestos de trabajo.
Les aconsejaría que sigan adelante con ilusión, porque el trabajo de la publicidad es de gran importancia para nuestra sociedad, mucho más de lo que la gente se piensa. Del mismo modo les diría que no olviden los valores que deben tener en cuenta para hacer bien su trabajo: compromiso con el cliente, calidad, lealtad, seguridad, integridad, trabajo en equipo, respeto por las personas, responsabilidad social, adaptabilidad, y sobre todo empatía.
Hay varios retos a tener en cuenta para los próximos años y no son sencillos de afrontar. Por una parte, la responsabilidad social que será un elemento primordial en las estrategias de comunicación. Los actuales consumidores esperan calidad, un firme compromiso con valores éticos, diversidad, inclusión y sostenibilidad. Estos ingredientes son diferenciadores clave para construir relaciones auténticas y duraderas con las audiencias.
Por otra parte, está el reto o necesidad de crear nuevas estrategias para conectar con el público joven que está redefiniendo el consumo de medios y establece nuevas reglas para la comunicación. Los microinfluencers, el contenido en formato corto y los canales innovadores van a ser cruciales para captar la atención de las nuevas generaciones.
Otro reto importante es la transparencia y autenticidad en la era de la desinformación. Por desgracia vivimos en un mundo saturado de información falsa, por eso la transparencia y la autenticidad deben convertirse en los pilares fundamentales de la comunicación.
Finalmente, está el reto del análisis de impacto a largo plazo para medir el éxito, cada vez hay una mayor necesidad de justificar su valor, las métricas tradicionales ya no son suficientes. Debemos medir el impacto a largo plazo, mostrando cómo las campañas afectan las decisiones de los consumidores hoy, pero también mañana y pasado.