Mi actividad profesional en el sector publicitario comienza con un periodo de prácticas en el cuarto año de carrera universitaria. A estas prácticas le siguió una renovación de estas y, posteriormente, realicé una sustitución para atender la atención telefónica durante un verano en la misma empresa. A partir de ahí, ya me hicieron mi primer contrato laboral de prácticas de 6 meses.
Prácticamente por casualidad dado que inicialmente quería estudiar periodismo. En el mismo sitio donde iba a cursarlo descubrí que también estaba esta carrera y sentí curiosidad.
En aquel momento ninguno. Para mí la profesión era una auténtica desconocida y en aquel momento era una carrera muy nueva. La cursé de 1993 a 1998 (eran 5 años con el anterior plan de estudios y se llamaba Ciencias de la Información. Rama Publicidad y RR.PP.).
Siempre en la misma empresa (Publips, S.A.) que era una agencia generalista de publicidad. En un primer momento estuve en el departamento de medios, posteriormente en el departamento de documentación, después en el de producción gráfica y finalmente en el departamento de planificación estratégica. En esta etapa, para mí fue un referente Elena Castellanos. Era de las primeras mujeres en la publicidad valenciana llevando cuentas internacionales. En concreto, llevaba dos empresas americanas (LZBoy y Bananas Chiquita), ya que en aquella época Publips tenía un partner con Doner International.
Conseguimos llevar la campaña de promoción de las naranjas y clementinas en 10 países de Europa durante 6 años. El mayor presupuesto internacional de una agencia valenciana para una campaña de promoción. También realizamos durante varios años la campaña de turismo de la Comunidad Valenciana. La base de BMW Oracle durante la America’s Cup. Por último, destacaría que llevamos durante 6 años un gran anunciante nacional gestionado desde Valencia: Amstel.
Desde mi experiencia personal no he encontrado obstáculos en el progreso y desarrollo de mi carrera. Puedo decir que empecé como becaria y llegué a ser directora de oficina. Dado que las jornadas eran muy largas en los años de desarrollo profesional, la conciliación hubiese sido más difícil si no hubiera encontrado ayuda familiar.
Debería haber en todas las especialidades igualdad de profesionales sean mujeres u hombres. Pero sin duda tener más mujeres CEO en compañías publicitarias permite que la igualdad llegue más rápido al incorporar esa visión sin sesgos.
Horarios europeos y profesionalización de la prestación del servicio hacia los clientes /anunciantes con horarios claros.
En su momento realizábamos la publicidad de Carrefour y siempre en los spots no se perpetuaban los estereotipos de género. Luego recuerdo otras de perfumería donde sin pudor se hablaba en el claim de “guapa no, guapísima”. En esa época aún no había empezado la sensibilización alrededor de la igualdad entre hombres y mujeres en todas las facetas de la vida.
Si tuviera que elegir hoy una elegiría las de Evax como pioneras. La forma de hablar sobre temas íntimos con códigos frescos es algo que les ha caracterizado y ha normalizado la menstruación en prime time durante mucho tiempo. Más recientemente la de No More Matildas.
Que los profesionales que se incorporan a las canteras de las agencias simplemente extrapolen su realidad porque la publicidad es reflejo de la sociedad y esta no es como era hace 10 años. Los nuevos profesionales pertenecen a generaciones que han vivido otro contexto y les es más fácil actuar sin sesgos.
Que sean críticos con sus superiores si pertenecen a estructuras más antiguas no tolerando lo que no comparten.
Promover valores éticos en las agencias. Que integren como guía estos valores de igualdad y diversidad.
Trabajar acorde a unos principios éticos y con honestidad dado que estamos en una profesión que busca incidir en los comportamientos y las conductas de las personas.
Estar muy pegados a la realidad y las tendencias sociales como forma de entender hacia donde se dirigen los mercados para poder detectar insights que ayuden a conectar con las audiencias.
Aprovechar las herramientas existentes que democratizan que los profesionales publicitarios prácticamente se puedan desenvolver en cualquier rol.
Fragmentación de audiencias.
Creación de relevancia para las marcas.
Crecimiento sostenible versus consumismo.
Sostenibilidad ambiental.